El traductor-escritor

Lamentablemente, la mayoría de los que nos dedicamos a la traducción hemos escuchado a más de una persona hacer un comentario negativo sobre la profesión. “Pero si por Internet copias el texto y lo traduce al instante”; “ya no hay trabajo de eso” o la clásica (y una de las más indignantes): “pero, ¿por qué estudias traducción si hay gente que sabe el idioma y traduce películas sin problemas?”

Creo que parte del problema que tenemos los traductores de inglés es que trabajamos con la lengua más popular del mundo. Millones de personas escriben y leen inglés, sin importar su lengua materna. Hay libros académicos que solo están en inglés. La industria cinematográfica estadounidense tiene muchísimo peso: ver películas o series en inglés es algo a lo que estamos demasiado acostumbrados. Escuchamos música en inglés y nos encanta; la cantamos en voz alta e incorporamos muchas cosas del idioma. A esto hay que sumarle que el inglés es necesario para poder obtener mejores puestos de trabajo, por lo que mucha gente se ve “obligada” a aprenderlo.

Y así se crea la idea de que “todos sabemos inglés”. Algunos más, otros menos, pero todos saben algo de inglés. El asunto se complica cuando creemos que cualquiera que sepa el idioma puede traducir cualquier tipo de documento. La traducción y el aprendizaje de un idioma no son lo mismo. Traducir no es lo mismo que comprender una frase o un texto. Puedo comprender muy bien un texto, pero eso no bastará para que lo traduzca bien. Además de comprender -a la perfección- un texto, debo ser capaz de expresarme a la perfección en la lengua meta (en este caso el español), y ese temita no lo aprendemos en las academias de inglés. Debo ser capaz de PRODUCIR, no solo de entender. El traductor es, ante todo, un escritor: es alguien que tiene habilidad con las palabras y que sabe de normativa. No basta con entender inglés; ese es solo el primer paso (y el más sencillo, si me permiten el atrevimiento).

El traductor ama escribir y leer, no solo aprender inglés (que de eso sabe bastante). El traductor es ese que está en los detalles y al que no se le escapa (casi) nada.No da lo mismo “amable” que “buena onda”. Nos fijamos en todo: los registros, el contexto, la edad de quien está hablando o escribiendo, su situación particular… Todo esto influye en una traducción. El traductor se fija en aquellas cosas que para otros quizás son insignificantes. Somos los reyes del detalle. Y déjenme decirles que google translate jamás podrá ser tan detallista como nosotros.

No somos un diccionario bilingüe o una máquina de encontrar equivalencias. Somos seres conscientes que toman decisiones dependiendo del texto que tengamos en frente. Sabemos que lo cultural es muy importante y que dos palabras similares pueden cambiar muchísimo un texto y su recepción. Investigamos y nos formamos a cada paso que damos. Sabemos de todo un poco: de ciencia, de leyes, de literatura… Aprendemos a dudar de todo lo que parece sencillo de traducir, porque sabemos que los mayores errores se cometen por exceso de confianza. Editamos nuestro trabajo constantemente y necesitamos tiempo para asegurarnos de que no falte nada.

En resumen: no somos personas bilingües. Somos traductores.

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Autor: englishvirtualpub

La traducción y la escritura son mis hobbies. Siempre aprendo algo nuevo e intento compartirlo.

3 comentarios en “El traductor-escritor”

  1. Hola! Primera vez que paso por quí 🙂
    Muy buen post!! Los traductores tienen un trabajo muy relevante en la transmisión de ideas, conocimientos e información valiosa de un idioma a otro y, que si fallan asi sea en una sola palabra que no sea la acertada estarían cambiando el sentido de lo que ese escritor o emisor quiso dar.
    Justo ahora estoy leyendo una novela que originalmente fue escrito en inglés y traducida al español. Se llama LEGIÓN y el autor es William Peter Blatty. Hay muchas ocasiones durante la lectura que me encontrado con adjetivos que no encajan, que evidentemente han sido mal traducidos y eso me daña la historia un poco. Claro es una traducción de 1984, pero es un buen ejemplo de la importancia de los traductores. Además que las computadoras no traducen textos con metáforas y otros recursos literarios que solo un traductor humano puede hacer bien 🙂
    Un saludo!

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